
El alto poder de la hidratación, cicatrización y regeneración celular del Aceite de Rosa Mosqueta, lo convierten en una herramienta sumamente eficaz en el tratamiento de estos problemas, incorporándolo también, en los tratamientos de estética del pie.
HIPERQUERATOSIS
El ser humano es un trípode que se apoya sobre el talón y las cabezas del primer y del quinto metatarso. Si se produce un hundimiento de la bóveda del pie, debido a una sobrecarga, la piel no está preparada para ello y reacciona creando una callosidad o hiperqueratosis. Los pies, sometidos de un modo continuado a rozaduras y apreturas contra el zapato, también pueden hiperqueratinizarse, y lo hacen , bien en forma de masa difuminada en el talón y en la parte anterior del pie, o bien en forma de islotes duros al nivel de la unión de los dedos y del metatarso.No se trata tanto de una patología, sino de un mecanismo natural de defensa y protección que desarrolla la piel del pie ante las agresiones externas sufridas.Frente al daño recibido, la piel pone en marcha un proceso de regeneración celular que tiene como objetivo incrementar el grosor de la capa córnea. Esto es debido a que, en las zonas sujetas a mayor presión, las células mueren muy rápidamente y, al no poder eliminarse y renovarse a ese mismo ritmo, van formando una capa dura que sirve como protección frente al roce.
CAUSAS QUE LA PROVOCAN
Las causas que pueden provocar o favorecer la aparición de hiperqueratosis son:
1. El empleo de un calzado inadecuado (demasiado ajustado, puntiagudo, alto o bien, dexriasiado bajo, etc.).
2. Aplastamiento o extensión de la curva de la planta del pie o modificación de la posición natural del pie en el calzado, como consecuencia de haber sufrido algún accidente, torcedura o fractura.
3. Zonas de roce que el zapato pueda provocar por una costura mal diseñada, una aspereza, una pala muy estrecha, un número inapropiado o un material nuevo o duro. Los repliegues de un zapato pueden ser también traumatizantes.
4. La sequedad del pie, la desvitalización del tejido, como consecuencia de una mala circulación, y el exceso de transpiración favorecen su aparición. Incluso cuando la sequedad del pie se manifiesta en su forma más benigna y no presenta los inconvenientes de orden estético, conviene prestar atención a su aparición, ya que significa una amenaza contra el equilibrio fisiológico de la epidermis y el bienestar del pie.
EFECTOS Y CONSECUENCIAS
La piel de la planta del pie es gruesa por naturaleza, pero sensible y susceptible de irritarse con facilidad, lo que provoca un aumento anormal de las células córneas del pie y un espesor de la misma, que puede dar lugar a la aparición de diversos efectos indeseados. Entre ellos, destacan procesos de sequedad, rugosidad y aspereza de la capa córnea, que propician la aparición de grietas, callosidades y duricias y la aparición de problemas de transpiración, provocados por la formación del tejido muerto.
En función del tipo de piel pueden presentarse tres tipos de durezas:
- En pieles secas, en forma de dureza blanquecina, rugosa y muy dura. Se elimina perfectamente con una lima o torno. Cuando la dureza es dura y, brillante, de mayor o menor grosor, indica que el tejido no está vascularizado ni enervado, por lo que puede aparecer inflamación en casos persistentes, así como grietas
- En pieles desvitalizadas, en que la piel es muy fina, aparecen durezas superficiales, pálidas, enrojecidas o amoratadas, mientras que en el dorso del pie son en forma de manchas marrones. En este caso, los tobillos tienden a inflamarse.
- En pieles sudorosas, la Hiperqueratosis es de tipo blando, profunda y macerada y presenta una coloración amarillenta.Frente a la Hiperqueratosis, es tan importante abordar las causas que la provocan como los efectos en el pie.
El Aceite Original de Rosa Mosqueta, aporta un alto poder de hidratación, cicatrización y regeneración celular que ayudará tanto en los tratamientos preventivos, como en los tratamientos en cabina, como en el mantenimiento que las clientes deben realizar diariamente en casa.
PREVENCIÓN
La prevención se centra en tres aspectos fundamentales:Por un lado, intentar evitar, en la medida de lo posible, las agresiones, presiones y rozaduras en el pie, utilizando un calzado cómodo, de piel blanda, reduciendo la altura de los zapatos y evitando zapatos que, por su diseño, opriman el pie.Por otro, dotar al pie del aporte cosmético necesario para facilitar las funciones naturales de la piel de esta zona, evitando así la aparición de los efectos característicos de las hiperqueratosis. En este sentido, los masajes de Aceite Original de Rosa Mosqueta más una crema adecuada a cada tipo de piel, le aportará un mayor nivel de hidratación, una mayor elasticidad y una mayor capacidad de regeneración celular, que evitará la acumulación de células muertas en la zona, mejorará la microcirculación y facilitará la formación de tejido más resistente frente a posibles irritaciones o rozaduras.
Por último, se hace necesario atender a la estética del pie de un modo regular mediante la pedicura realizada por profesionales especializados. Es conveniente que la esteticista derive al podólogo en caso de patología.
TRATAMIENTO EN CABINA
En el tratamientos de la Hiperqueratosis se persigue tres objetivos: devolver la flexibilidad, elasticidad y suavidad a la epidermis desecada del pie, eliminar periódicamente las durezas y, en tercer lugar, proteger las zonas de roce.
El protocolo del trabajo en cabina consiste en:
1. Desinfección de la piel mediante pulverizaciones con alcohol de romero.
2. Inspección ocular y palpación para la valoración y detección de posibles anomalías.
3. Aplicación de productos emolientes a base de urea, incidiendo sobre las zonas hiperqueratósicas y grietas; sin retirar el producto, también se eliminan las callosidades, rugosidades y células muertas mediante acción mecánica con micromotor, rascador, etc. En este punto, hay que procurar no eliminar la totalidad de la dureza, ya que, al actuar como almohadillas protectoras, podría producirse un rebrote en escasos días.
4. Realizar un peeling por todo el pie.
5. Como tratamiento complementario: pediluvios6.
Masaje con Aceite Original Rosa Mosqueta y una crema adecuada a cada tipo de piel.7. Envolturas o baño de parafina, si no existen problemas circulatorios.
8. Aplicación de árbol de té como prevención bactericida y fungicida. No secar.
9. Restablecer la acidez natural de la epidermis del pie, erradicando las manifestaciones de hiperqueratosis, aplicando Aceite de Rosa Mosqueta sobre las zonas anómalas para acidificar, hidratar, nutrir y suavizar la epidermis. En las grietas, aplicar el producto dentro de las mismas.
10. Rectificar la estática del pie, a través de la aplicación de una suelas que le obliguen a recobrar su postura normal (plantillas totales o parciales, protectores,...).
MANTENIMIENTO EN CASA
A) Utilización a diario de calzado adecuado.
B) Protección de las zonas de roce, mediante plantillas, taloneras o apósitos específicos.
C) Eliminación periódica de las durezas después del baño con el rascador. Realizar un peeling dos veces por semana.
D) Todas las noches, aplicación de Aceite Original de Rosa Mosqueta sobre las zonas con callosidades y/o grietas, masajeando hasta su total absorción.