El aceite de Rosa de Mosqueta aplicado a las terapias integrales anti-envejecimiento

jueves 5 de febrero de 2009



El envejecimiento prematuro y sus efectos sobre la piel - arrugas, manchas, deshidratación, desvitalización, etc.- es, sin lugar a dudas, el problema que más preocupa a las profesionales de la estética en su día a día. Lo último a nivel mundial en tratamientos antienvejecimiento son las terapias integrales, procedentes de Estados Unidos, tratamientos que abordan el envejecimiento desde distintos aspectos, y que pretenden dar una solución global a las distincas causas que lo provocan. Con el propósito de ayudaros a entender, en el presente artículo se abordan tanto sus aspectos más generales, como aquellos más controvertidos. Del mismo modo, se propone una alternativa natural; una terapia integral anti-envejecimiento, formulada a partir de las últimas investigaciones desarrolladas por los centros clínicos más prestigiosos de todo el mundo, basada en la efectividad contrastada de la Rosa Mosqueta.




En las sociedades desarrolladas, como consecuencia de los avances que se han producido en el campo de la medicina, de las mejoras en la alimentación y en los hábitos en materia de higiene y también gracias a los cambios en la conducta vital, se ha dado un incremento importante de la tasa de esperanza de vida. Sin embargo, aún estamos lejos de tocar techo, pues las últimas investigaciones en biología celular y genética la sitúan por encima de los 120 años. No obstante, las últimas investigaciones no tratan simplemente de alargar la vida sin más, sino que el objetivo es procurar alargar también el funcionamiento adecuado de nuestro organismo con el fin de llegar a la vejez en mejores condiciones físicas y mentales y poder disfrutar así de una mayor calidad de vida. Con este objetivo, nacen en Estados Unidos las terapias integrales anti-envejecimiento, que parten de la premisa de que el envejecimiento es un proceso global complejo del cuerpo humano que requiere soluciones globales. Nuestra piel posee un complejo mecanismo de defensa -hidratación, regeneración...-, capacitado para dar respuesta por sí mismo a los problemas que a lo largo de la vida se le puedan ir presentando. Sin embargo, esta compleja maquinaria necesita, para su correcto funcionamiento, sustancias -materias primas- que en algunos casos, o bien no puede sintetizar por sí misma o bien las fabrica en cantidad insuficiente para cubrir sus necesidades, por lo que deben ser aportadas desde el exterior, en algunos casos a través de la alimentación, en otros, de la cosmética. La carencia de determinadas materias primas, las disfunciones internas que estas carencias ocasionan y el desgaste provocado por los agentes agresores externos van oxidando y atrofiando paulatinamente los mecanismos de acción de nuestro organismo, con lo que su capacidad de respuesta ante las necesidades de defensa, hidratación, regeneración, etc. se va mermando. Las terapias integrales anti-envejecimiento parten de un mismo objetivo: dar una respuesta global a todas estas necesidades, que son las responsables fundamentales del envejecimiento prematuro de nuestro organismo y, por tanto, de nuestra piel, para intentar sincronizar la edad cronológica -la real- con la biológica -la que representa el estado de nuestro organismo-.


En cuanto a la actuación a seguir, existen diversas alternativas:


Todas ellas centran sus protocolos de actuación fundamentalmente en tres aspectos:




1. Controlar los factores de riesgo: el tabaco, el alcohol, el estrés, la falta de horas de sueño, etc. son factores que aceleran el envejecimiento de nuestro organismo, por lo que, reduciéndolos se reducirá considerablemente el riesgo de envejecimiento prematuro de nuestra piel.


2. Tratamiento dietético personalizado: tras un análisis del paciente, que junto a los parámetros habituales mide los niveles oxidativos y hormonales, el facultativo prescribirá un tratamiento dietético personalizado, que permita compensar carencias y corregir desequilibrios.


3. Reparación del desgaste oxidativo: para reforzar las membranas celulares e impedir su oxidación estas terapias incorporan en sus prescripciones complejos antioxidantes que incluyen vitaminas, minerales y, en algunos casos, hormonas. Las hormonas más utilizadas en estas terapias médicas son la DHEA, la melatonina y la hormona del crecimiento. En Estados Unidos, se comercializan como complementos nutricionales y se consumen a granel para beneficiarse de sus teóricos efectos rejuvenecedores. Asimismo, cabe señalar que no todas las terapias anti-edad utilizan estas hormonas.Un claro ejemplo se extrae de la Terapia Integral Anti-envejecimiento basada en la acción de la Rosa Mosqueta, que ofrece unos resultados comparables a los obtenidos por las terapias químicas más efectivas, a partir de elementos naturales perfectamente conocidos que no entraran ningún riesgo para la salud. En este punto, debemos recordar que el Aceite Original de Rosa Mosqueta es un producto cosmético que favorece los procesos de hidratación, cicatrización y regeneración naturales del organismo con un nivel de eficacia que, en casos extremos, ha demostrado ser superior al de los fármacos más potentes.




La Terapia Integral Anti-envejecimiento de Rosa Mosqueta incide en seis aspectos:




1. Reducción de factores de riesgo: la primera acción para proteger el estado de la piel es evitar todo daflo que la pueda perjudicar. Así, el tabaco, el alcohol, el estrés, la falta de horas de sueño, etc. son factores que aceleran el envejecimiento, por lo que, en la medida en que puedan evitarse, se reducirá considerablemente el riesgo de envejecimiento prematuro de la piel.


2. Compensar el desgaste oxidativo del organismo: Diariamente, nuestro organismo se ve sometido a una serie de agresiones externas que lo van deteriorando y oxidando, siendo ésta la causa principal del envejecimiento biológico de nuestra piel. Para compensar el dallo causado a diario por los agentes oxidantes y radicales libres, se han desarrollado complejos antioxidantes de alta eficacia, a partir de la cascarilla de la Rosa Mosqueta, que contienen Vitamina C, Beta-carotenos, Taninos, Flavonoides, Pectillas, Vitamina D, Vitamina B-2, y toda una serie de sustancias necesarias para preservar la oxidación a las membranas celulares. ha concentración de vitamina C, que puede llegar a encontrarse en algunas variedades de esta planta, es de hasta 30 veces mayor a la contenida en la naranja, 20 veces mayor a la contenida en el limón y 8 veces superior a la del kiwi, por lo que se trata de la mayor concentración de vitamina C que se conoce en un producto natural. Estos complejos, hasta ahora desconocidos en España, gozan de una eficacia demostrada en hospitales y centros clínicos de los países más desarrollados (Alemania, Suiza, Japón y Estados Unidos, entre otros) y, en su aplicación conjunta con el aceite original de Rosa Mosqueta, consiguen unos efectos sinérgicos sin precedentes en la lucha contra el envejecimiento prematuro de la piel.


3. Activación del metabolismo celular: Una de las razones que hacen que el aceite original de Rosa Mosqueta se encuentre entre una pequeña élite de cosméticos, que se emplean tanto en medicina como en estética, es su composición, que encierra una compleja estructura de vitaminas, ácidos grasos y un gran número de sustancias en perfectos equilibrios, imposibles de lograr de forma artificial en un laboratorio, cuyos efectos inciden prácticamente en todas las funciones biológicas que tienen lugar a nivel celular en la piel. Se trata, por tanto, de un potente activador del metabolismo celular, por lo que con su aplicación bien directamente sobre la piel o añadiendo un par de gotas a los tratamientos diarios-, se ayuda a mantener activo todo el sistema celular, evitando el atrofiamiento de sus mecanismos de acción y reacción.


4. Aporte dietético adecuado:La alimentación es la principal fuente de que disponemos para aportar todas las sustancias que nuestro organismo necesita para el desarrollo adecuado de su actividad. Contar con el asesoramiento de un especialista en dietética y nutrición nos permitirá disponer de una dieta personalizada enfunción del estado y las necesidades de nuestro organismo. De este modo, tendremos la garantía de estar aportando toda la 'materia prima' que nuestro organismo necesita para funcionar a pleno rendimiento evitando el atrofiamiento de sus mecanismos.


5. Limpieza y purificación de la piel: Una piel limpia, exenta de impurezas, restos de grasa, maquillaje, etc. no sólo es síntoma de higiene y salud, sino que favorece la penetración de los cosméticos en la piel incrementando así su eficacia. Por tanto, este es un requisito previo imprescindible para el tratamiento y cuidado diario de nuestra piel.


6. Aporte cosmético adecuado: La cosmética es el alimento de la piel. El criterio de una especialista en estética, tras un análisis de la piel, es la mejor garantía que puede tener una persona de estar aportando los principios activos adecuados a su tipo de piel. Los laboratorios cosméticos nos ofrecen productos cada vez más desarrollados y de mayor eficacia. Sin embargo, cada piel es única, sus necesidades son muy específicas y, por tanto, requiere de tratamientos individualizados y adaptados a cada caso. Y la profesional de la estética será la encargada de seleccionar los cosméticos más adecuados para el cuidado diario de cada tipo de piel, definiendo un programa de belleza personalizado que aprovechará las ventajas de los tratamientos intensivos en cabina. La acción conjunta de un complejo antioxidante y del aceite de Rosa Mosqueta ayudará a mantener el organismo lo menos oxidado y lo más activo posible, preservando así su capacidad de acción. Así, la base de la terapia no es otra que mantener ?la maquinaria? de nuestro organismo en las mejores condiciones posibles y en disposición de aprovechar la 'materia prima' que, a través de la alimentación y la cosmética, se le hace llegar. Por otro lado, cabe destacar que tan importante es la maquinaria como la calidad de la materia prima que se aplica. Si no se tiene en cuenta esta premisa, nos podemos encontrar con que la mejor de las cremas ve limitada su eficacia cuando se aplica a una piel cuyos mecanismos de reacción se encuentran atrofiados como consecuencia de la falta de cuidados acumulados a través de los años.