Efectos reestructurantes
Reestructurar la epidermis es volverla más lisa, suave y armoniosa. Esta reestructuración se refleja en la superficie cutánea (perfilómetría) y también en la organización de la red microdepresiva que surca la piel en todos sus niveles. Por otra parte, y en el plano histológico, viene acompañada de una mejor repartición y organización de los corneocitos. La contrahuella realizada por medio del estudio perfilométrico permite analizar con exactitud la red microdepresiva. Este estudio se lleva a cabo con un analizador de imagen, utilizando a tal fin un método específico que proporciona información múlfiple. Se miden con gran precisión la densidad de los pliegues, su profundidad media, la profundidad máxima del pliegue más hondo y la dirección general que siguen las arrugas. En las imágenes en color que se obtienen se pueden percibir objetivamente los resultados, y las mediciones permiten hacer un análisis estadístico.
La repartición de los corneocitos es estudiada por la técnica de D.Squam. Se trata de extraer una muestra de la capa superficial de la piel aplicando una cinta autodhesiva traslúcida que, al ser retirada, desprende varias células de la capa superficial, que quedan adheridas a ella. El D.Squam se sumerge entonces en un. colorante histológico -como se haría con una muestra para anatomía patológica- y se examina bajo microscopio óptico. La repartición de las células de la capa córnea (corneocitos) da una indicación de la estructura superficial cutánea y de su grado de hidratación.
De acuerdo con esta repartición, distinguiremos cuatro fases histológicas:
Fase 1. Los corneocitos aparecen totalmente independientes entre sí y están repartidos de modo uniforme: la hidratación de las capas superiores de la piel es satisfactoria.
Fase 2. La mayoría de corneocitos mantiene esa misma independencia y su distribución es armoniosa, pero se observa que algunos tienden a amontonarse: existe un estado de sequedad más acentuado que en el caso anterior.
Fase 3. Escasean los corneocitos independientes y, en su mayoría, están agrupados en paquetes, a veces voluminosos: el estado de sequedad es bastante agudo en las capas superficiales de la piel.
Fase 4. No se observan corneocitos independientes: todos están compactados en paquetes voluminosos (escamas), reflejando con ello una sequedad muy acentuada de las capas superficiales.
Los D.Squam son analizados luego en cromometría por un principio muy simple: las células que han quedado adheridas a la cinta examinada con microscopio óptico retienen más cantidad del colorante histológico en el que están inmersas cuanto mayor es su estado de sequedad. Si se somete cada D.Squam al análisis del cromómetro, se puede comprobar fácilmente que los valores de luminosidad (que materializa el aspecto oscuro o claro del preparado) son más bajos cuanto más colorante hay retenido y, por consiguiente, cuanto mayor es el grado de sequedad.
Este análisis cromométrico se lleva a cabo por el sistema colorimétrico L*a*b*, en el cual la luminosidad L* representa el eje ''claro-oscuro'' o ''negroblanco''. En este eje, el valor 0 representa el negro absoluto, mientras que el valor 100 corresponde al blanco completo. Así, cuanto más elevada es la sequedad de las capas superficiales de la piel más colorante retiene la muestra y más débil es la luminosidad L*.
Efecto reafirmante
La evaluación del efecto reafirmante es particularmente difícil. Para llevarla a cabo se utilizan dos grandes métodos.
Torsiometría: Su principio consiste en evaluar la facilidad que tiene la piel para efectuar un movimiento de torsión rotativa, adhiriendo a ella una pastilla que, a su vez, también es sometida a rotación. No utilizamos esta técnica por costumbre.
Elastometría: Este procedimiento es simple. Se aplica en la piel una sonda con ventana, en la que se efectúa una depresión de intensidad, duración y frecuencia regulables (depresiones únicas o múltiples, de corta o larga duración). El vacío creado de esta forma en la sonda aspira la piel hacia su interior, por la ventana. Un sistema óptico electrónico registra entonces el ascenso de la epidermis por la sonda. Cuando la depresión se afloja y ya no existe el vacío, la piel tiende a volver a su posición inicial y el sistema óptico registra ese retorno. Estos movimientos quedan reflejados en una curva que permite determinar qué parte del comportamiento de la piel se debe a su elasticidad y cuál corresponde a su ''viscosidad''. Aunque este método es muy seductor en principio, presenta el gran inconveniente de ser difícilmente interpretable y poco reproducible en sus mediciones.
PRODUCTOS DE TRATAMIENTO DE USO LABIAL
Debido a su continua exposición a agresiones externas (viento, frío, sol), a su función cognitiva y a las fantasías creadas a su alrededor, los labios constituyen para el cosmetólogo una zona ideal para la aplicación de productos ''protectores'', ''reparadores'' y de maquillaje. Hay que decir que estos últimos reivindican últimamente propiedades protectoras y reparadoras, y que, en general, la eficacia de este tipo de productos suele evaluarse sólo de forma subjetiva.
Como nuestra preocupación es evaluar su eflcacia de una forma más rigurosa y ''biométrica'', proponemos para ello una metodología con varias vertientes complementarias.
Vertiente clínica
La indagación y el análisis clínico se combinan con la obtención de fotografías de los labios, que muestran objetivamente su estado al principio y al final de la prueba, en las que se marca con una flecha las lesiones reflejadas.
Vertiente meteorológica
Cada voluntaria lleva un diario personal en el que anota sus horas de salida al exterior. En un informe mensual del servicio de meteorología local se detallan las temperaturas que se han producido a lo largo del mes en cuestión, por fracciones de tres horas. El cotejo de este informe con las notas del diario de la voluntaria permite conocer con certeza las condiciones ambientales a que han estado sometidos los labios en las salidas efectuadas durante el periodo de prueba, y comparar su estado (con y sin protector, por ejemplo) en condiciones meteorológicas idénticas.
Vertiente histológica
El análisis del D.Squam (toma de muestras de la superficie cutánea) con microscopio óptico, anteriormente descrito, también puede aplicarse en este caso, pues informa del grado de hidratación de los labios y de la estructura de su superficie.
Vertiente perfilométrica
Que nosotros sepamos, el análisis perfilométrico nunca se ha aplicado al análisis labial, aunque da unos resultados particularmente interesantes. Se toma una huella de los labios con silicona, o un elastómero similar, se saca una contrahuella y se somete ésta al análisis perfilométrico. La profundidad de los surcos labiales, su separación, su desaparición cuando se produce un edema, su ahondamiento cuando los labios se agrietan y las placas escamosocostrosas son perfectamente visibles y cuantificables (la precisión de la medida es del orden de un micrómetro). Esta técnica permite obtener imágenes de síntesis en gamas de grises o en color 3D, que es interesante comparar con las fotografías tradicionales (uso de marketing).
Este método resulta igualmente interesante para evaluar productos de tratamiento para pequeñas arrugas y arrugas microscópicas perilabiales. También permite conocer la cantidad de sebo que hay en la piel en un momento dado. Un producto destinado a disminuir el aspecto graso del cutis deberá producir una reducción paralela del valor obtenido en sebometría, siempre que las medidas iniciales y finales de la prueba se realicen en las mismas condiciones.Actúan por un sistema idéntico al de la prueba de la repartición de los corneocitos en la piel, y proporcionan, incluso, una información más detallada. Se desgrasa una zona determinada de piel con una mezcla de éter y alcohol, por ejemplo, aplicando a continuación en la misma una cinta autoadhesiva traslúcida de unos 4 cm de largo, que se retira al cabo de una hora. El sebo que sale de cada poro se transparenta en el papel adherido. Si el flujo es abundante, la mancha que aparece es considerable . Si, por el contrario, es escaso, la superficie de la mancha es muy reducida. Cuando el sebo es eliminado a través de muchos poros, se producen bastantes manchas. La actividad seborreica se materializa de esta forma por manchas, más o menos abundantes según el número de poros ''activos'', y más o menos importantes según la cantidad.de sebo excretado. Las cintas adhesivas para medir el flujo de sebo se examinan en imagen para determinar con precisión el número y la superficie de las manchas. Estos datos se someten a análisis y permiten juzgar la evolución de la película grasa de la piel bajo la influencia del producto analizado.